Hacia el Congreso Internacional de Pastoral Urbana Vivir la Fe en la Ciudad Hoy.
Programa de los talleres a realizarce en el Congreso y Presentación de los Proyectos de Investigación

Universidad Católica Lumen Gentium
Autor: J S
Hacia el Congreso Internacional de Pastoral Urbana Vivir la Fe en la Ciudad Hoy.
Programa de los talleres a realizarce en el Congreso y Presentación de los Proyectos de Investigación

Hacia el Congreso Internacional de Pastoral Urbana Vivir la Fe en la Ciudad Hoy. Guía para autores
Del 26 de febrero al 1ro. de marzo
Sede de la CEM. Lago de Guadalupe, México
Para todos los interesados en el Congreso, les anexo información de los Hoteles disponibles para este evento:
Nos sorprende el anuncio que hace el Papa sobre su decisión de renunciar a la Sede Pontificia. Esta situación nos mueve a renovar todas las virtudes que nutren el ser del creyente desde lo más profundo.
Con la renuncia del Papa Benedicto XVI, atestiguamos un acontecimiento que rebasaba medio milenio sin presenciarse. No existen modelos preestablecidos que hagan predecible el alcance y significado de este cambio –uno más que se suma a una larga lista. Esta situación debería motivarnos a pensar cuántos otros cambios se requieren para afrontar eficazmente la misión encomendada a la Iglesia.
Desde que dio inició la Maestría en Pastoral Urbana el año 2007 (en aquel momento a dos años del inicio del Magisterio Pontificio de Benedicto XVI), reconocíamos la novedad de este signo del Espíritu en un contexto de cambios y desafíos para la Iglesia. Ese mismo año, la Conferencia de Aparecida declaraba que no vivimos en una época de cambios, sino en un cambio de época (DA. 44).
Dichos cambios dejan sentir su impacto sobre toda institución y estructura del orden social, cultural y político. Razón por la cual pueden verse muchos signos de descomposición relacionados con los viejos modelos –incapaces de responder eficazmente a las inquietudes y necesidades de hombres y mujeres de nuestro tiempo–. Aunado a esto, la búsqueda de respuestas nuevas ha conducido, en no pocas veces, a opciones que devalúan la dignidad humana y acentúan las incoherencias de una situación en la cual las estructuras se desmoronan y no se vislumbra alguna que pueda sustituirlas.
Por si fueran pocos esos cambios, es necesario acostumbrarnos a cambiar en la Iglesia. Con su decisión, el Papa Benedicto XVI fija unas nuevas reglas. El encargo del sucesor de Pedro –como todos- está hecho para servir y por lo tanto debe extenderse hasta en tanto sea posible efectivamente desempeñar en conciencia una tarea que reclama absoluta responsabilidad.
Una imagen utilizada en la promoción de la Maestría en Pastoral Urbana recogía una expresión bien conocida del Evangelio en la que Jesús dice a sus discípulos “echen las redes para pescar” (Lucas 5, 1-11). Se presentaba la diferencia entre dos modelos de pesca: la pesca con caña y la pesca en mar abierto.

La pesca con caña, desde la orilla, es la misión (cfr. Mateo 28) realizada desde un terreno conocido, sin arriesgarse –a sabiendas de que su producto será limitado–, pero bajo “control” y al alcance, sin la necesidad de adquirir nuevas capacidades, ni nuevas estructuras (cfr. Mateo 25, 14-30).
En oposición, la pesca en mar abierto se presentaba con la imagen de un barco pesquero en altamar, allá donde no hay seguridades, ni terrenos conocidos, donde toca abrirse paso y orientarse en la inmensidad. La pesca en mar abierto es sobre todo tipo de peces y con un clima impredecible; en este contexto es importante adquirir nuevas competencias y desarrollar nuevas estructuras. Esa metáfora quiere ilustrar el sentido de urgencia de aprender a afrontar el cambio en el sentido de la Misión, la urgencia de la conversión pastoral.
Al retomar el tema de la nueva evangelización, se nos ha permitido identificar las prioridades de un trabajo no rutinario, ni burocrático, ni anquilosado, –propio de una “vieja evangelización” que no debe entenderse como la primera evangelización fundante, sino como algo hecho viejo por la rutina y la burocratización–, se nos ha permitido identificar a una evangelización ardiente por su vivencia profunda de la fe, que inspira el amor al prójimo, que mueve a una actitud cristiana de humildad y de servicio. Con la nueva evangelización se tiene una preocupación seria por aprender nuevos lenguajes que permitan hacerse entender (Cfr. Hch 2) y esforzarse por comprender esos idiomas que el mundo contemporáneo habla; incluida la determinación por poner en cuestión las estructuras de la Iglesia que ya no funcionan y por ende, crear nuevas estructuras y nuevos métodos de acción.

Estos componentes, repetidos con frecuencia, a la hora de hablar de “la nueva evangelización”, suponen una verdadera revolución frente al hecho cierto de que la misión por delante es para evangelizar a los bautizados –lo que es lo mismo, reconocer que se tienen un cristianismo nominal y poco efectivo, aun, entre las autoridades de la Iglesia.
Por su parte, cuando se habla de una “pastoral urbana” muchos entienden que se trata de un trabajo pastoral que se define por “ocurrir en la ciudad”, tratándose meramente de un lugar. Actualmente el más del 50% de la población del mundo vive en ciudades y para el año 2030, se acercará al 80%. De por sí, ese podría ser un elemento suficiente para subrayar la importancia de este esfuerzo, aunque de hecho, la “pastoral urbana” no se define por realizarse en contextos citadinos, sino por el hecho de enfrentarse a contextos de pluralidad cultural, de complejidad organizativa y estructural.
La pastoral urbana es una forma concreta de nueva evangelización, es la introducción de un paradigma nuevo respecto de la acción de la Iglesia, reafirmando la fidelidad y centralidad del mandato del Señor Jesús, dueño del tiempo y del espacio: “Id y predicar la Buena Noticia a toda criatura”.
Este mandato se cumple en la plaza mayor: no fuera sino al interior de la ciudad, en todos sus recovecos, entre los diferentes integrantes socio-culturales que la integran, como se deduce del Discurso de San Pedro en Jerusalén el día de Pentecostés.
Al Santo Padre le debemos una larga serie de acertadas iniciativas: la creación de protocolos de acción para atender denuncias de pederastia; las tres extraordinarias encíclicas sobre las virtudes teologales, la determinante decisión de crear un Dicasterio para la Nueva Evangelización –a partir del Motu Proprio Ubicumque et Semper, “Evangelizar siempre y en todas partes” – y la realización del último Sínodo de los Obispos destinado a la Nueva Evangelización –del cual, esperamos una Exhortación Apostólica como documento conclusivo del mismo.
Además debe hacerse mención de su insistente lucha a favor del reconocimiento del legado cristiano para la constitución de Europa, precisamente en una época en la que muchos no sólo han claudicado del catolicismo, sino que han renegado activamente de una verdad histórica incontestable, que es la impronta del cristianismo en la configuración de la cultura del viejo continente. Valorándolo con franqueza, los llamados del Papa caen en el vacío, precisamente porque actualmente no existen oídos para ese tipo de mensajes.
Dos ideas recorren al mundo en esta hora de desconcierto: Una es de gratitud al legado del Papa Benedicto XVI; otra reconocimiento al Papa por dejar su espacio de atención pastoral para que llegue un hombre vigoroso, en mejores condiciones, para tomar el timón de esta barca. Se conjuga así la gratitud por su legado y por su lucidez, al anteponer el bien de la Iglesia a la conservación del prestigio y poder de su investidura, en un momento histórico crucial. Sería importante que esta postrera lección fuera tomada en cuenta por aquellos que optan por aferrarse al poder y a esquemas preestablecidos y obsoletos que les dan una falsa seguridad y no permiten un nuevo aggiornamento (puesta al día) de la Iglesia en su misión de servir al mundo eficazmente.
En esta hora de la historia no caben divisiones. Es hora de:
– Renovar la unidad de todos los fieles –jerarquía y laicos– en la Fe.
– Confiar serenamente en el Espíritu que conduce sin falla la barca, es hora de la Esperanza cristiana.
– Redefinir nuestro compromiso en una Caridad pronta, eficaz y generosa.
– Es hora del testimonio cristiano valiente, precisamente por el hecho de que este es el mensaje creíble que, ante todo, espera el mundo del cristiano actual.
El Diplomado Continental On Line
EVANGELIZAD@RES Y MISIONER@AS PARA LA CIUDAD
Es una iniciativa conjunta del Instituto Monseñor Raspanti de la Diócesis de Morón (Argentina), encabezado por el P. Osvaldo Nápoli y la Universidad Católica Lumen Gentium, cuyo Rector es el P.Federico Altbach de la Arquidiócesis de México.

La modalidad del curso será On Line, para América Latina y se programarán encuentros presenciales en México y Argentina.
Para informes e inscripciones en Argentina, dirigirse a Obispo Miguel Raspanti 605, Haedo – Argentina raspanti@raspanti.edu.ar
Teléfono: 011 44 43 73 73
Destinatarios:
Religiosas y laicos. Catequistas, misioneros parroquiales, Ministros de la Eucaristía, Formadores, Animadores de grupos y Movimientos, Biblistas, etc.
Se requiere tener educación media terminada.
Objetivos:
Conocer el campo de trabajo de la ciudad, los destinatarios urbanos, las culturas y sus lenguajes. Capacitar para la planeación y estudio de los ambientes y territorios parroquiales y, de manera general, para una eficaz misión permanente.
Temas:
La ciudad vive en tiempo de adviento, ella siempre está esperando la llegada de alguien a sus calles, sus plazas, sus edificios, sus casas.
La ciudad vive en camino de certeza que Dios vive en ella y que son muchos los que se dirigen a la meta,”llegar” a la casa.
No se viste de violeta, ni prende cuatro velas en corona.Sus pobres viven el ayuno de la indigencia permanente, más de cuatro semanas en el año.
Hay quienes le han quitado la alegría de preparar el camino (Is.2,1-5) recibiendo a los que vienen de todas partes (Mt 8,5-11) , orando desde el ajetreo citadino que no responde a los cánones de otros siglos diferentes a este; buscando y esperando las promesas dadas de felicidad de Dios que habla y se expresa en otros lenguajes.
No tiene templos, ni su espera responde a liturgias formuladas.
Es Adviento en mi ciudad, el ánimo se exalta cada día , se piden la fuerzas al Padre-Dios, que en ella vive, aunque se esté cansado.
La presencia de Dios en la ciudad ya ha comenzado y Él ya está presente de una manera oculta; esa presencia de Dios que acaba de comenzar, aún no es total, sino que está en proceso de crecimiento y maduración
Si bien, el advenimiento de la Navidad es lo que acontece, la expectación del nacimiento de Jesús se vive como algo íntimo, donde el Señor entra a nuestra casa y despierta la conciencia de nuestra dignidad de hijos suyos.
La ciudad, mi ciudad, no tiene tiempo ordinario, si de mártires urbanos anónimos.
Entonces, vuelve mi ciudad a la espera del prójimo, en quien viene Dios escondido, siempre hay un lugar para uno más, nuevos pobres pesebres, para quienes no quieren ser recibidos, los olvidados, los invisibles, los silenciados, los sin voz, los sin techos, los que lloran, los que sufren; el Padre Dios que vive en ella los espera para amarlos, escuchando la súplica:“Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”.
Alina

El Premio Nacional de Derechos Humanos es el reconocimiento que la sociedad mexicana confiere, a través de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a las personas que se han destacado en la promoción efectiva y defensa de los derechos fundamentales.
El Consejo de Premiación del Premio Nacional de Derechos Humanos 2012 decidió por unanimidad otorgarle el premio al presbítero José Alejandro Solalinde Guerra por su destacada trayectoria en la promoción y defensa de los derechos humanos de las personas migrantes.
Destaca la labor del Padre Solalinde en el albergue “Hermanos en el Camino”, en Ixtepec, Oaxaca, mismo que fundó el 27 de febrero de 2007. Durante los últimos cinco años ha acompañado a los migrantes a presentar más de 200 denuncias ante las autoridades competentes por delitos como homicidio, robo, secuestro, asalto, extorsión y violación.
Esta mañana, en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos entregó el Premio Nacional de Derechos Humanos 2012 al Padre José Alejandro Solalinde Guerra.
En esta conferencia de Ernesto Sirolli, se nos explica que cuando alguien acude a ayudar a otro, frecuentemente lo hace con una actitud colonialista o «misionera», actúa de tal forma que se convierte en un patrón o en un paternalista respecto de las personas que dice querer ayudar.
Por eso Sirolli aconseja que lo primero que hay que hacer es guardar silencio y comenzar a escuchar.
Llama Facilitar la empresa a llegar a un sitio sin pretensiones, planes o infraestructura, y estando allí, acercarse a la gente y entender lo que quieren realizar y ayudarles apasionadamente a hacerlo.
¿Qué puede enseñarnos esta propuesta en el trabajo pastoral?
DR. DANIELLA ZSUPAN-JEROME, «WHAT’S NEW ABOUT THE NEW EVANGELIZATION»
4 DECEMBER, 8 PM CST
Evangelization: the word brings to mind a variety of images of being Christian. Although one may associate this word with specific activity or denomination, in fact, it is the most fundamental disposition of being Christian, following Jesus’ command to «Go into the whole world and proclaim the [Good News] to every creature» (Mark 16:15). Evangelization simply means to announce the Good News of God’s salvation, and to do it through word, deed and witness of life. Following the Second Vatican Council, evangelization has re-emerged as a key word to define the mission and identity of Church. The “new evangelization”, a phrase coined by Blessed John Paul II, focuses especially on the need for the Good News to imbue and re-animate the lives of those Catholics who have drifted away from the community of faith. Coupled with the Year of Faith, the New Evangelization remains a current topic for Pope Benedict XVI, from whom the Church anticipates an apostolic exhortation on the subject.
Dr. Daniella Zsupan-Jerome is Assistant Professor in the Loyola Institute for Ministry. She is author of Daily Prayer 2013 (Liturgical Training Publications, 2012), and she is interested in the implications of social media for catechesis and evangelization. Dr. Zsupan-Jerome’s webinar will discuss the vocation of evangelization and what’s new about the new evangelization.
To access this webinar:
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4. Webinars are free and open to the public, but attendance is limited and on a first-come, first-served basis.
Eileen Hooper Chapoton
Manager of Recruitment, Promotion and LPLC
Loyola Institute for Ministry
Loyola University New Orleans
6363 St. Charles Avenue, Box 67
New Orleans, LA 70118
504.865.2109