Autor: J S
Dejar que la ciudad nos evangelice
Cuando se propuso, a principios de 2012, la premisa “dejar que la ciudad nos evangelice” se adoptó un enfoque positivo sobre la ciudad.
Con base en una visión teológica afirmativa de la ciudad se asume que ésta es el lugar que Dios ha escogido para realizar una epifanía ante el hombre y la mujer contemporáneos. Esta interpretación teológica de base, permite discernir lo que las personas en su vida cotidiana realizan encontrándose con Dios de formas diversas y en contextos inesperados, a modo de zarzas ardientes, esquinas, banquetas, restaurantes, centros comerciales o cines, pueden ser espacios sagrados en los que Dios decida manifestarse a determinada persona.
En tal sentido, el cristiano y, particularmente, el evangelizador, no pueden descalificar la posibilidad de que Dios escoja el sitio, al contrario, deben sentirse convocados a ser testigos de la presencia de Dios en tales espacios. Este es un cambio en la concepción que hace el cristiano respecto del espacio secular, para quien, en cierto sentido, se fusionan en una misma dimensión lo sagrado y lo secular.
La secularización es una vocación para el cristiano en tanto que su punto de partida se desprende de un hecho fundacional, señalado por el Evangelio de San Juan 1, 14: el Verbo de Dios se hizo carne y puso su morada entre nosotros. Secularizar es integrarse en el siglo, pasar a ocupar una posición en la historia, que es vista siempre como historia de salvación. La elección libre de Dios de encarnarse en la realidad de los hombres y habitar con ellos, representa básicamente el punto de partida del proceso secularizador cristiano.
Si con frecuencia se habla de la secularización como una amenaza, desde esta óptica, más bien es oportunidad, aquella que hace de este espacio epifanía y de este tiempo kairós. Esta visión va a contrapelo de aquella que estableció Jacques Ellul para quien la ciudad era sinónimo del proyecto de los hombres contrapuesto al de Dios, es decir, el paraíso perdido.
Sin embargo, como revelan diferentes estudios realizados en la Maestría en Pastoral Urbana, la dialéctica que se forma entre el paraíso perdido como condición de vida del habitante de la ciudad que “sufre” los rigores de la misma, se contrapone permanentemente a la aspiración de la recuperación del paraíso, mediante el progreso, la vivienda suburbana, el automóvil, etc. Elementos materiales que se asocian con hacer de la ciudad un lugar más acogedor.
Dejar que la ciudad nos evangelice significa, por una parte dejar que sea el espacio sagrado de la urbe el que sea vivido en esa tensión propia del kairós. Es decir, un momento en el que se ofrece a la persona una oportunidad que puede tomar o no; un riesgo y una promesa.
Por otro lado, como señala el P. Federico Altbach, dejar que la ciudad nos evangelice es saber, previa valoración de la misma, descubrir en ella la presencia actual de muchos de los valores evangélicos impregnados en la cultura y la socialidad. Es decir, asumir que el evangelio no se encuentra de manera meramente teórica en el libro o en el templo, sino que se puede encontrar en la vitalidad de la ciudad, en cada espacio, en cada ambiente creado por sus habitantes, en los diferentes colectivos sociales que movidos por intereses –no explícitamente conectados o incluso aparentemente antagónicos al evangelio- donde es posible encontrar la vivencia de valores evangélicos.
Todavía es posible encontrar una tercera variante, la que es propia de salir al encuentro de Cristo en los hermanos, especialmente los que sufren más. En el Evangelio de San Mateo 25, 31-46, se señala la necesidad de encontrar en la persona que sufre la presencia del Señor. En este sentido, la ciudad está pletórica de Dios, ya que está llena de hombres y mujeres que en diferentes circunstancias están esperando de la solidaridad y de la presencia humana de los hermanos.
Visión sobre incidencia pública de la Iglesia y la misión evangelizadora
Ponencia presentada el día 21 de noviembre ante el Senado Presbiteral de la Arquidiócesis de México.
La Transmisión de la Fe en el Contexto Religioso Urbano
De la formación inicial a la formación básica de los laicos en proceso evangelizador misionero
El Pbro. G. Salinas, nos introduce en el tema Elementos complementarios de formación y curso propedeutico para el paso de la formación inicial a la formación básica de los laicos en proceso evangelizador misionero, con la injerencia de las comunidades menores de laicos de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe Colonia Chalma de Guadalupe, México 2012.
El proceso de formación articula las propuestas que la Arquidiócesis de México plantea para los laicos participantes.
La comunicación desde el horizonte de la pastoral cristiana
Un nuevo actuar misionero en la comunidad de San José del Buen Consejo
Participación en el Annual Meeting de la ARR

Mediante la invitación de la Dra. Elfriede Wedam de la Loyola University de Chicago, tuvimos la oportunidad de participar en la asamblea anual de The Religious Research Association, el pasado 11 de noviembre en Phoenix Arizona, donde se presentó una ponencia analizando de manera conjunta los hallazgos de la Parroquia de San Patricio en Chicago, junto con la experiencia de Pastoral Urbana en la Ciudad de México.
“No tengo tiempo”

La respuesta más frecuente que puede escucharse para explicar los límites de la participación de las personas en actividades religiosas es “no tengo tiempo”. No sólo es la respuesta que se da por parte de los laicos, sino incluso de los sacerdotes, ministros y agentes de pastoral.
Si bien, en algunos momentos y espacios se considera que esta respuesta es una forma sutil (a la mexicana) de rechazar una invitación sin evidenciar la falta de interés en la misma, tenemos que asumirla como una categoría antropológica real y profunda. La “falta de tiempo” es un efecto directo de las condiciones de vida urbanas, especialmente atendiendo al factor económico, así como a las nuevas condiciones de desplazamiento en una ciudad cada vez más grande.
El salario y la estabilidad en el empleo pasan la factura a los trabajadores y sus familias. Actualmente para obtener un ingreso suficiente, se requiere dedicar más horas al trabajo, así como la incorporación de más miembros del hogar a las labores remuneradas, de ahí que sea común que ambos padres estén en el trabajo, mientras que los niños crecen solos o bajo el cuidado de familiares como abuelos y tías.
La falta de tiempo: mito o realidad
Falta discriminar los datos tomando en cuenta los usos del tiempo que hay en diferentes localidades, por ejemplo, será muy diferente en Chalco o Tecamac, ciudades dormitorio, donde las personas pueden dedicar hasta seis horas diarias en transporte, comparadas con la colonia del Valle que es tanto un centro habitacional como de oficinas y cuenta con muchos medios de transporte.
También hay que reflejar los usos del tiempo por estratos socioeconómicos. Las parroquias pueden adoptar al menos dos parámetros para evaluar los usos de tiempo de sus feligreses. Por una parte, al estar generalmente vinculadas con un sector socioeconómico y, por otra parte, dada su ubicación en la ciudad.
Coloquio Experiencias y Propuestas para la Evangelización de la Ciudad

Los egresados de la Maestría en Pastoral Urbana presentarán a la comunidad académica los frutos de sus trabajos de investigación en materias de:
Sujetos urbanos
Comunicación Pastoral
Pastoral Parroquial
Pastoral de Ambientes
Estructuras pastorales urbanas
Sede: Auditorio del Seminario Conciliar de México
Miércoles 14 de noviembre de 10 a 14 horas
Los trabajos se presentarán en video posteriormente, a través de este portal.
La comunicación desde el horizonte de la pastoral cristiana, México, 2012
Elementos complementarios de formación y curso propedeutico para el paso de la formación inicial a la formación básica de los laicos en proceso evangelizador misionero, con la injerencia de las comunidades menores de laicos de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe Colonia Chalma de Guadalupe, México 2012
Proceso de evangelizador del Centro Politécnico de Proyección, 2012.
Los imaginarios juveniles religiosos y seculares como camino pastoral de evangelización (De los jóvenes ded 13 a 24 años que pertenecen al territorio parroquial de La Parroquia de Santa Eduwiges, Colonia electricistas en Azcapotzalco, D.F., analizados entre los años 2007 y 2010.
Construcción y reconstrucción de la Parroquia Cristo Rey, leyes de reforma.Hacia una articulación teórica y metodologìca de la Pastoral Urbana,México 2012
Un nuevo actuar misionero en la comunidad de San José del Buen Consejo, México 2012






