FORMATO DE Pre-INSCRIPCION

Universidad Católica Lumen Gentium
Categoría: General
El número 372 del Documento de Aparecida propone a las parroquias realizar una sectorización:
372. Teniendo en cuenta las dimensiones de nuestras parroquias, es aconsejable la sectorización en unidades territoriales más pequeñas, con equipos propios de animación y coordinación que permitan una mayor proximidad a las personas y grupos que viven en el territorio. Es recomendable que los agentes misioneros promuevan la creación de comunidades de familias que fomenten la puesta en común de su fe cristiana y las respuestas a los problemas.
El criterio general de sectorización indica una división por un criterio «territorial». Desde la perspectiva de la pastoral urbana el criterio de territorialidad es complejo y no debe tomarse meramente como una extensión (calles, barrios, edificios), sino ante todo por los vínculos y mecanismos de vida y articulación social y cultural de cada ámbito. Por eso hablamos de «espacios humanos» para referirnos a aquellas apropiaciones que hacen las personas del territorio para su propia vida.
La cultura impregna también la división de esos espacios humanos y por lo tanto la sectorización tiene que abordarse con un enfoque más amplio y juicioso, con una etnografía cultual.
Como parte de su misión permanente, la Arquidiócesis de Bogotá ha emitido una guía metodológica para la sectorización. Esa guía puede descargarse desde este vínculo.
La Maestría en Pastoral Urbana incorpora los Métodos de Investigación Social para conocer de manera compleja y sistemática las necesidades de las comunidades a fin de atenderlas de manera pertinente y eficaz.

12 de junio 2011
La venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés no fue un acontecimiento que se quedó dentro de la casa en la que estaban reunidos la Virgen María y los Apóstoles, fue el punto de arranque de la Misión para la que estaba destinada la comunidad de discípulos, que debían desde ese momento en convertirse también en misioneros.
Los apóstoles salen a la ciudad, recorren Jerusalén y en la plaza pública, por boca de Pedro, pronuncian el testimonio de su fe. El discurso es oido en diferentes lenguas, porque lo propio de la ciudad es la diversidad cultural y la diversidad de lenguajes.
Hoy es el tiempo de un nuevo pentecostés: la evangelización de las culturas de la Ciudad.
La Maestría en Pastoral Urbana tiene como propósito preparar a los agentes de pastoral para acometer este desafío.
El crecimiento y expansión de la vida urbana tiene muchas expresiones e implicaciones.
Una de ellas es su velocidad y magnitud. Se tiene estimado que en 1900 el 13% de la población mundial vivía en ciudades, mientras que para el año 2050 serán el 70%. Pero es mucho más que porcentajes. En 1900 había 1600 millones de personas sobre la faz de la tierra y para 2050 serán casi 10000 millones.
Estos números implican una fortísima tensión para la habitabilidad del planeta, desde el uso del espacio, en primer lugar, la saturación de vivienda y la disposición de espacios para llevar una vida digna. No menos importante será la necesidad de espacios para la producción de alimentos y el volumen de los mismos.
Otras variables importantes corresponden a las fuentes de empleo y riqueza que permitan subsistir a las personas. La desindustrialización, producto de las nuevas tecnologías y el desplazamiento de la mano de obra a los servicios es una característica que en la década de 2000-2010 se manifiesta como un grave problema social. Para muestra baste la protesta social de los «indignados» en el mes de mayo de 2011. Qué tipo de alternativas de desarrollo humano, de empleo y expectativa habrá que ir incrementando gradualmente conforme se de esta expansión poblacional. Nos quedan apenas 40 años. ¿Qué perspectivas tenemos qué construir y qué ofrecer?
Nuestra creciente preocupación por las condiciones del medio ambiente, la reducción del consumo energético y la protección de los recursos naturales tienen también que ser abordadas con audacia y decisión.
Los años que lelvamos corridos del siglo XXI se parecen cada vez más a las fantasías fílmicas de MadMax que a las idílicas visiones futuristas de armonía por la ciencia y el progreso. La diferencia entre los sueños y la realidad que habitamos tiene su raíz en la pérdida de foco. Se trata, podemos decir, del «efecto Babel». El capítulo11 del libro del Génesis nos expone la contraposición del plan de los hombres al plan de Dios. El pacto recién hecho entre Dios y Noé se vé confrontado por la iniciativa de los hombres que se dicen: «¡Vamos! Fabriquemos ladrillos y pongámoslos a cocer al fuego»…. Después dijeron: «Edifiquemos una ciudad, y también una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo, para perpetuar nuestro nombre y no dispersarnos por toda la tierra» (ver. 3-4).
El espíritu de nuestro tiempo no tiene nada de nuevo, es tan viejo como aquel sueño secular de los hombres de Babel. Trastornar el plan de Dios y articular una ciudad bajo la lógica del poder, del prestigio y de la riqueza pasa factura. Finalmente la ruina de Babel no se debe a un «castigo divino» sino a las implicaciones propias de una lógica inhumana, egoísta y arrogante. Esa mentalidad está arraigada en nuestro tiempo, desafortunadamente.

Frente a ello. El programa de acción que la Iglesia ofrece y que forma parte de las preocupaciones de la Pastoral Urbana incorpora. ¿Qué ofrece Dios, qué le ofrece Cristo y qué le ofrece la Iglesia Católica a la realidad del crecimiento de las ciudades y la expansión de la vida urbana?
En primer lugar Dios le ofrece sentido y esperanza al ser humano. Le ofrece amor para comprender que su destino es la felicidad, la construcción y la armonía en una convivencia que le haga feliz de manera personal y colectiva.
Cristo ofrece a la vida de la ciudad el sentido de que es en este espacio vital donde se tiene que vivir la fe, el amor y la esperanza, lo que en términos seculares significa ser buen samaritano para los demás, ser buen prójimo para quienes nos acompañan en esta vida. Los grandes y graves retos expuestos de espacio, vivienda, empleo, medio ambiente, etc., reclaman la reflexión crítica y la consciencia de lo que estos fenómenos nos exigen como vocación al servicio de la vida.
En el Documento conclusivo de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Aparecida se explica, respecto a estas realidades lo siguiente:
1) En primer lugar, el DISCURSO INAUGURAL DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI nos da el sentido teológico del misterio de nuestra convivencia:
«… Cristo, siendo realmente el Logos encarnado, “el amor hasta el extremo”, no es ajeno a cultura alguna ni a ninguna persona; por el contrario, la respuesta anhelada en el corazón de las culturas es lo que les da su identidad última, uniendo a la humanidad y respetando a la vez la riqueza de las diversidades, abriendo a todos al crecimiento en la verdadera humanización, en el auténtico progreso. El Verbo de Dios, haciéndose carne en Jesucristo, se hizo también historia y cultura».

Los numerales 82 a 97 señalan algunas de las constataciones respecto al efecto del modelo de desarrollo sobre el medio ambiente, pero especialmente en los numerales 60 a 82 se describen las consecuencias humanas de estos procesos.
Como respuesta de fe y esperanza a esas realidades se propone la tercera parte del documento de Aparecida, titulada «La vida de Jesucristo para nuestros pueblos» :
356. La vida nueva de Jesucristo toca al ser humano entero y desarrolla en plenitud la existencia humana “en su dimensión personal, familiar, social y cultural”. Para ello, hace falta entrar en un proceso de cambio que transfigure los variados aspectos de la propia vida. Sólo así, se hará posible percibir que Jesucristo es nuestro salvador en todos los sentidos de la palabra. Sólo así, manifestaremos que la vida en Cristo sana, fortalece y humaniza. Porque “Él es el Viviente, que camina a nuestro lado, descubriéndonos el sentido de los acontecimientos, del dolor y de la muerte, de la alegría
y de la fiesta”. La vida en Cristo incluye la alegría de comer juntos, el entusiasmo por progresar, el gusto de trabajar y de aprender, el gozo de servir a quien nos necesite, el contacto con la naturaleza, el entusiasmo de los proyectos comunitarios, el placer de una sexualidad vivida según el Evangelio, y todas las cosas que el Padre nos regala como signos de su amor sincero. Podemos encontrar al Señor en medio de las alegrías de nuestra limitada existencia y, así, brota una gratitud sincera».
361. El proyecto de Jesús es instaurar el Reino de su Padre. Por eso, pide a sus discípulos: “¡Proclamen que está llegando el Reino de los cielos!” (Mt 10, 7). Se trata del Reino de la vida. Porque la propuesta de Jesucristo a nuestros pueblos, el contenido fundamental de esta misión, es la oferta de una vida plena para todos. Por eso, la doctrina, las normas, las orientaciones éticas, y toda la actividad misionera de la Iglesia, debe dejar transparentar esta atractiva oferta de una vida más digna, en Cristo, para cada hombre y para cada mujer de América Latina y de El Caribe.
En la parte medular dedicada a la Pastoral Urbana, el documento nos ayuda a entender la oposición del proyecto de la ciudad de Babel, la ciudad de los hombres, a la ciudad de Dios que está por venir:
515. El proyecto de Dios es “la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén”, que baja del cielo, junto a Dios, “engalanada como una novia que se adorna para su esposo”, que es la tienda de campaña que Dios ha instalado entre los hombres. Acampará con ellos; ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos. Enjugará las lágrimas de sus ojos y no habrá ya muerte ni luto, ni llanto, ni dolor, porque todo lo antiguo ha desaparecido (Ap 21, 2-4).
Este proyecto en su plenitud es futuro, pero ya está realizándose en Jesucristo, “el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin” (21, 6), que nos dice “Yo hago nuevas todas las cosas” (21, 5).

El Mtro. Jesús Serrano participó el sábado 28 de mayo de 2011 en el Vi congreso de Laicos de la Arquidiócesis de México, cuyo tema fue «Que hablen los jóvenes».
De cara a la misión juvenil arquidiocesana de 2013 se busca ir generando reflexiones que orienten las opciones pastorales que se pueden ofrecer a los diferents grupos juveniles.
Desgargar presentación (30 megas).
Información General sobre Pastoral Urbana
Estudio de la Pastoral Juvenil en Iztapalapa 2000
Preguntas o comentarios al correo info@pastoralurbana.info
| Idea | Iluminación | Ejemplo |
| Inculturarse en la cultura de los jóvenes | 1 Cor. 9, 19-22 | Raza nueva de Monterrey |
| La evangelización también se tiene que hacer fuera de las parroquias | Juan 4, 5-42 | Padre Matus calle joven. Pastoral de jóvenes en situación de riesgo en Cd. Nezahualcóyotl |
| Hay que ocupar los espacios
(salir del templo al mundo) |
Hechos 8,1-3 | Procesión Juvenil en Buenos Aires
|
| Hay que acompañar el camino de los jóvenes | Lucas 24, 13-35 | Movida Jóven del P. Seba |
| Valorar y aprovechar la religiosidad popular | Marcos 6, 34-44 | Proceso evangelizador del P. Loos con los devotos de San Judas Tadeo. |
La XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos se celebrará en el Vaticano del 7 al 28 de octubre de 2012, sobre el tema: «La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana».
En el Prólogo, explicó el arzobispo Nikola Eterovic, secretario general del Sínodo de los Obispos, «se evidencia la distinción teórica entre la evangelización como actividad regular de la Iglesia; el primer anuncio «ad gentes», a los que no conocen todavía a Jesucristo y la nueva evangelización, que se dirige sobre todo a los que se han alejado de la Iglesia, a las personas bautizadas pero no suficientemente evangelizadas»:

Por razones de espacio publicamos el índice del documento de LINEAMENTA sobre la Nueva Evangelizáción en la Transmisión de la Fe Cristiana. Si desea leer el documento completo puede pulsar aquí
SÍNODO DE LOS OBISPOS
XIII ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA
LA NUEVA EVANGELIZACIÓN
PARA LA TRANSMISIÓN DE LA FE CRISTIANA
LINEAMENTA
ÍNDICE
1. La urgencia de una nueva evangelización
2. El deber de evangelizar
3. Evangelización y discernimiento
4. Evangelizar en el mundo de hoy, a partir de sus desafíos
Preguntas
Tiempo de “nueva evangelización”
5. “Nueva evangelización”. El significado de una definición
6. Los escenarios de la nueva evangelización
7. Como cristianos frente a estos nuevos escenarios
8. “Nueva evangelización” y deseo de espiritualidad
9. Nuevos modos de ser Iglesia
10. Primera evangelización, atención pastoral, nueva evangelización
Preguntas
Proclamar el Evangelio de Jesucristo.
11. El encuentro y la comunión con Cristo, finalidad de la transmisión de la fe
12. La Iglesia transmite la fe que ella misma vive
13. La Palabra de Dios y la transmisión de la fe
14. La pedagogía de la fe
15. Las Iglesias locales, sujetos de la transmisión
16. Dar razón: el estilo de la proclamación
17. Los frutos de la transmisión de la fe
Preguntas
Iniciar a la experiencia cristiana
18. La iniciación cristiana, proceso evangelizador
19. El primer anuncio como exigencia de formas nuevas del discurso sobre Dios
20. Iniciar a la fe, educar en la verdad
21. El objetivo de una “ecología de la persona humana”
22. Evangelizadores y educadores en cuanto testigos
Preguntas
23. El fundamento de la “nueva evangelización” en María y en Pentecostés
24. La “nueva evangelización”, visión para la Iglesia de hoy y de mañana
25. La alegría de la evangelización
Como parte del proyecto de investigación de Pastoral Urbana en Unidades Habitacionales, proponemos para la reflexión y para la conformación del marco teórico de este trabajo, el artículo de Janoschka y Glasze sobre “Urbanizaciones cerradas”.
A continuación ofrecemos una reseña del mismo y dejamos abiertas algunas preguntas, al final, para que se suscite la discusión y reflexión de ustedes. La perspectiva es ¿Qué retos entraña este tipo de urbanización para la evangelización?:
Referencia: Michael Janoschka y Georg Glasze.
Publicado en la revista Ciudades 59, junio-septiembre 2003, RNUI, Puebla. México.

En las urbanizaciones cerradas, parecen cristalizarse todos los procesos de desarrollo urbano actual. Es por esto, que se está insinuando un nuevo tipo de ciudad: la “ciudad blindada” (Améndola, 2000), la “ciudad de muros” (Caldeira, 2000) o la “ciudad fragmentada” (Glasze, 2003).
Las urbanizaciones cerradas se han popularizado a nivel de todas las escalas sociales. Es un tema poco abordado, donde existen “verdades simplificadas” justificadas por la difusión de las urbanizaciones. Aunque es importante señalar diferencias entre la fragmentación del modo de vida individual y la fragmentación de la organización territorial local desde un punto de vista analítico y didáctico.
Como urbanización cerrada definimos áreas residenciales que al menos contienen dos unidades (casa o apartamentos) físicamente separadas. Para ser urbanización cerrada es necesario que el área esté separada del resto del espacio accesible al público en general mediante un tipo de barrera física, algún tipo de servicios de uso comunitario o infraestructura y, además, que cuente con una organización vecinal.
Existen principalmente dos tipos de urbanizaciones sociales, por un lado condominios o urbanizaciones con edificios y por otro lado las casas unifamiliares.
Por su mayor necesidad espacial y menor densidad, las colonias o urbanizaciones de casas unifamiliares normalmente se encuentran en ubicaciones de la periferia urbana. Por otro lado, los condominios se extienden desde los tradicionales barrios residenciales de la urbe al borde del centro funcional (Central Business District).
Podría considerarse un tercer tipo de urbanización cerrada llamada resort, ésta consiste en viviendas secundarias en una ubicación extramuros a la ciudad; áreas periféricas del territorio.
Otras características destacables son la forma y el momento a partir del cual se instala la restricción al público. El status legal de la construcción parte desde la ilegalidad hasta permiso formal. Ya en muchas ciudades existen urbanizaciones cerradas que han sido explícitamente ideadas.
Si comparamos las urbanizaciones cerradas con una vecindad común de acceso público cabe enfatizar que en una vecindad abierta en su sentido tradicional, los espacios abiertos (calles, parques, sendas y veredas, etc.) y una gran cantidad de facilidades de uso comunitario (librerías públicas, piscinas, escuelas, etc.) son propiedades públicas y por tanto gobernadas por una administración pública local. Al contrario de los espacios abierto y los servicios comunes que existen en las urbanizaciones cerradas, están regulados y dirigidos por un organismo privado y autogobernado por los vecinos.
Es posible describir tres tipos básicos de organización interna de las urbanizaciones privadas: Condominios, Asociación civil/cooperativa y Sociedad Anónima.
Es posible observar una correlación entre la estructura física de las urbanizaciones cerradas y su forma de organización: la mayoría de los complejos de apartamentos están organizados como condominios o asociaciones. Las urbanizaciones cerradas constan principalmente de casas unifamiliares organizadas mediante sociedades anónimas.
La consecuencia social de la reestructuración económica es una nueva estructura de clases. Este proceso de polarización social se transforma en un proceso de “división en el espacio urbano de las grandes ciudades; un argumento puede ser la ciudad global-dual. El mercado inmobiliario promueve la construcción de enclaves vigilados para la administración, el consumo, la diversión y la vivienda de esas elites transnacionales en las ciudades globales.
La difusión de urbanizaciones cerradas con sus barreras físicas de rejas, entradas vigiladas y servicios de seguridad son interpretadas en muchos casos como una prueba por el aumento de la criminalidad. Esto es basado en la hipótesis de que existe una correlación directa entre el aumento en el uso de mecanismos y servicios personalizados de vigilancia y la creciente difusión de las urbanizaciones.
Hacemos hincapié en que la tasa de criminalidad es solamente un factor de entre los muchos que ejercen una influencia.
¿Las urbanizaciones cerradas son la privatización de espacios públicos?
Queda poco claro qué es lo que se privatiza y cómo y porqué se privatiza. Sólo en muy pocos casos la construcción de una urbanización cerrada viene acompañada por un cambio del terrero de la administración pública a manos de entidades privadas.
En su Discurso Inaugural para la IV Conferencia del Episcopado Latinoamericano, realizada en Santo Domingo, en 1992, Juan Pablo II fijo una idea motriz que impulsa la necesidad de acometer con valentía y creatividad una evangelización nueva, no convencional, no rutinaria, que permitiera que el mensaje de Jesucrito llegara a personas y sectores que no están siendo suficiente y eficazmente considerados. Necesitamos una Nueva Evangelización, nueva en sus métodos, nueva en su ardor y nueva en su expresión.
En aquel mensaje Juan Pablo II, cuya beatificación celebramos el 30 de abril, nos invitaba a repensar las formas en las que concebimos la forma de realizar la misión de la evangelización:
Hemos querido, desde el esfuerzo por promover la pastoral urbana, recordar y subrayar algunas de las propuestas más fuertes e inspiradoras del Papa misionero a nuestro esfuerzo por la reflexión y la práxis pastoral:
a.- Vivimos una «Hora de gracia y también de gran responsabilidad. Ante nuestros ojos se vislumbra ya el tercer milenio. Y si la Providencia nos ha convocado para dar gracias a Dios por los quinientos años de fe y de vida cristiana en el Continente americano, acaso podemos decir con más razón aún que nos ha convocado también a renovarnos interiormente, y a «escrutar los signos de los tiempos». En verdad, la llamada a la nueva evangelización es ante todo una llamada a la conversión. »
b.- «Jesucristo es la Verdad eterna que se manifestó en la plenitud de los tiempos. Y precisamente, para transmitir la Buena Nueva a todos los pueblos, fundó su Iglesia con la misión específica de evangelizar: « Id por todo el mundo y proclamad el evangelio a toda creatura ».Se puede decir que en estas palabras está contenida la proclama solemne de la evangelización. Así, pues, desde el día en que los Apóstoles recibieron el Espíritu Santo, la Iglesia inició la gran tarea de la evangelización».
c.- «Damos, pues, gracias a Dios por la pléyade de evangelizadores que dejaron su patria y dieron su vida para sembrar en el Nuevo Mundo la vida nueva de la fe, la esperanza y el amor. No los movía la leyenda de «El Dorado», o intereses personales, sino el urgente llamado a evangelizar unos hermanos que aún no conocían a Jesucristo».
d.- «La presente Conferencia General se reúne para perfilar las líneas maestras de una acción evangelizadora que ponga a Cristo en el corazón y en los labios de todos los latinoamericanos. Esta es nuestra tarea: hacer que la verdad sobre Cristo y la verdad sobre el hombre penetren aún más profundamente en todos los estratos de la sociedad y la transformen.En sus deliberaciones y conclusiones, esta Conferencia ha de saber conjugar los tres elementos doctrinales y pastorales, que constituyen como las tres coordenadas de la nueva evangelización: Cristología, Eclesiología y Antropología.
e.- «La novedad de la acción evangelizadora a que hemos convocado afecta a la actitud, al estilo, al esfuerzo y a la programación o, como propuse en Haití, al ardor, a los métodos y a la expresión.Una evangelización nueva en su ardor supone una fe sólida, una caridad pastoral intensa y una recia fidelidad que, bajo la acción del Espíritu, generen una mística, un incontenible entusiasmo en la tarea de anunciar el Evangelio. »
f.- «los nuevos tiempos exigen que el mensaje cristiano llegue al hombre de hoy mediante nuevos métodos de apostolado, y que sea expresado en lenguaje y formas accesibles al hombre latinoamericano».
g.- «vuestros pueblos sufre el embate de la secularización, con el consiguiente debilitamiento de los valores religiosos y morales. En los ambientes urbanos crece una modalidad cultural que, confiando sólo en la ciencia y en los avances de la técnica, se presenta como hostil a la fe».
h.-«Como muchos de vosotros habéis señalado, el avance de las sectas pone de relieve un vacío pastoral, que tiene frecuentemente su causa en la falta de formación, lo cual mina la identidad cristiana y hace que grandes masas de católicos sin una atención religiosa adecuada —entre otras razones, por falta de sacerdotes—, queden a merced de campañas de proselitismo sectario muy activas. Pero también puede suceder que los fieles no hallen en los agentes de pastoral aquel fuerte sentido de Dios que ellos deberían transmitir en sus vidas.»
i.- «la promoción humana ha de ser consecuencia lógica de la evangelización, la cual tiende a la liberación integral de la persona. En continuidad con las Conferencias de Medellín y Puebla, la Iglesia reafirma la opción preferencial en favor de los pobres. Una opción no exclusiva ni excluyente, pues el mensaje de la salvación está destinado a todos».
j.- «El tema «cultura» ha sido objeto de particular estudio y reflexión por parte del CELAM en los últimos años. También la Iglesia toda dirige su atención a esta importante materia, «ya que la nueva evangelización ha de proyectarse sobre la cultura «adveniente», sobre todas las culturas, incluidas las culturas indígenas».Anunciar a Jesucristo en todas las culturas es la preocupación central de la Iglesia y objeto de su misión. En nuestros días, esto exige, en primer lugar, el discernimiento de las culturas como realidad humana a evangelizar y, consiguientemente, la urgencia de un nuevo tipo de colaboración entre todos los responsables de la obra evangelizadora».
k.- «Frente a la pluralidad de opciones que hoy se ofrecen, se requiere una profunda renovación pastoral mediante el discernimiento evangélico sobre los valores dominantes, las actitudes, los comportamientos colectivos, que frecuentemente representan un factor decisivo para optar tanto por el bien como por el mal. En nuestros días se hace necesario un esfuerzo y un tacto especial para inculturar el mensaje de Jesús, de tal manera que los valores cristianos puedan transformar los diversos núcleos culturales, purificándolos, si fuera necesario, y haciendo posible el afianzamiento de una cultura cristiana que renueve, amplíe y unifique los valores históricos pasados y presentes, para responder así en modo adecuado a los desafíos de nuestro tiempo.Uno de estos retos a la evangelización es el de intensificar el diálogo entre las ciencias y la fe, en orden a crear un verdadero humanismo cristiano».
l.- «La evangelización de la cultura es un esfuerzo por comprender las mentalidades y las actitudes del mundo actual e iluminarlas desde el Evangelio. Es la voluntad de llegar a todos los niveles de la vida humana para hacerla más digna».Pero este esfuerzo de comprensión e iluminación debe estar siempre acompañado del anuncio de la Buena Nueva,de tal manera que la penetración del Evangelio en las culturas no sea una simple adaptación externa, sino un « proceso profundo y global que abarque tanto el mensaje cristiano, como la reflexión y la praxis de la Iglesia», respetando siempre las características y la integridad de la fe».

Fechas
Límite para la inscripción
Horario:
Modalidad presencial, lugar: §Por designar en la Diócesis de Teotihuacán

Actualización eclesiológica para sacerdotes:
Objetivo: El objetivo del presente curso es analizar algunos temas históricos que permiten visualizar el fenómeno fundante de la Iglesia como un movimiento religioso que desarrolló la difusión del mensaje de la salvación con un estilo y técnicas propias, las cuales pueden ser reactualizadas en los procesos pastorales.
Justificación: El presente curso analiza algunos temas históricos que permiten visualizar el fenómeno fundante de la Iglesia como un movimiento religioso que desarrolló la difusión de un mensaje de la salvación con un estilo y técnicas propias, las cuales pueden ser reactualizadas en los procesos pastorales.
La praxis pastoral requiere de una fundamentación teológica con base en el análisis de las experiencias eclesiales, inspiradas por desarrollos espirituales e históricos. Es por eso que la revisión de los modelos eclesiales de la antigüedad cristiana permite confrontar la acción eclesial con el espíritu que se pretende transmitir, es decir, el cristianismo no es sólo una propaganda ideológica sino un sacramento de salvación. Es por esto que la reflexión sobre los elementos fundantes de la acción pastoral deben ser enfocados bajo la acción del Espíritu, a través de los testimonios de quienes fueron los primeros testigos de la fe.
Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos
Victoria 133, Tlalpan Centro
C.P. 14000, México, D.F.
Tels. 56555003 y
5573-22-22 Ext. 155
Fax. 5573-22-47
Por Hugo Martínez
Con el curso de Pastoral de juventudes urbanas compruebo una vez más que lo que vivo como joven no es producto de mi rebeldía o de creaciones mentales opuestas a la cosmovisión que algunos sectores de la sociedad intentan conservar. Constato que la sociedad esta cambiando, que la manera de pensar esta cambiando, que la manera de concebir al joven, a la familia, la cultura, la belleza y la Iglesia están cambiando. Se que suena muy provocador pero lo escribo desde la experiencia vivida en este curso, debo aclarar que la visión no cambia la raíz, Dios no cambia, Dios no se transforma y su mensaje de Vida, Amor y Libertad es el mismo, creo yo que lo que si debe cambiar es la forma de hacerlo llegar a los interlocutores de hoy.
Un curso dinámico, muy participativo y lleno de reflexión así califico estas 12 sesiones, me parece muy interesante que en el curso no solo estaba gente joven, había personas con una experiencia de vida mayor, había personas casadas, había ex adictos, teníamos compañeros desde los 16 años hasta los 50 tal ves 60, el trabajo comenzó desde el momento de reunirlos y ponernos a reflexionar sobre algo que a todos nos llamaba la atención, ¿Cómo trabajar con los jóvenes de nuestra urbe?
Nada sencillo dar respuesta a una pregunta tan amplia, pues el solo término “joven” implica un universo de posibilidades. Diversas teorías sostienen que la juventud es una etapa transitoria de la vida, durante la cual se generan un sin fin de cambios explosivos inevitables en el desarrollo humano. Desde los enfoques biológicos y psicológicos, la Juventud estaría definida en la vida de cualquier persona como el periodo que va de la fisiológica hasta alcanzar la madurez social, sin embargo no todas las personas de una misma edad recorren ese periodo vital de igual manera, ni logran sus metas en el mismo tiempo, es más muchos nunca las cumplirán pues el mismo sistema social es muy dado a excluir a los que no piensan actúan o se comportan como el grueso de la población, es decir de algún modo tal vez sin quererlo la misma sociedad, la Iglesia y el estado truncan la maduración social de muchos jóvenes, un ejemplo muy claro son los llamados “ninis” que todos criticamos sin reflexionar el por que no estudian ni trabajan y poco se hace para que siete millones de jóvenes tengan una oportunidad de desarrollo[1].
Estoy convencido que Cristo es Amor y que su opción por los pobres y excluidos sigue estando patente en la actualidad, por lo tanto no es difícil entender por que debemos voltear la mirada a los jóvenes y a sus realidades, a escucharlos y a recibirlos con los brazos abiertos como el Padre misericordioso espera al hijo prodigo. En el trato con sacerdotes, religiosas, laicos, padres de familia me doy cuenta que los jóvenes en la actualidad dan miedo, y no por violentos o por difíciles, no, el gran problema es que los jóvenes en la actualidad reclaman testimonio, acción, comprobación, quedaron atrás los “choros”, las grandes predicaciones, es tiempo de actuar.
La pastoral de juventudes urbanas quiere motivar a investigar, reflexionar pero más que nada a actuar, si entendí bien de lo que se trata no es de tener el “super” plan o los grandes argumentos, por que en la planeación puede ser que las cosas cambien y nuestro plan quedo una vez más obsoleto, lo importante, lo urgente es comenzar, lanzarte, conocer a los jóvenes en su entorno, cultura, manera de pensar; y entonces valorar las luces que Dios muestra en cada uno de ellos para de esta manera impulsarlos, y apoyarlos en la construcción de una sociedad nueva.
El ingrediente que me falta mencionar es la confianza, sin ella no se lograra. Confianza en Dios, claro, pero hecha vida en la confianza a esos chavos que tal vez no se bañan, que traen pantalones rotos, que dicen groserías, que parece que nada les importa, que usan tenis converse, que creen saberlo todo; pero que en realidad solo buscan alguien que no cuestione sino que acompañe, que no juzgue, que ayude; que no critique, que impulse, en pocas palabras anda en busca de un buen Amigo.
Tengo una anécdota muy marcada de este curso: recuerdo que teníamos un compañero, por cierto de los mas ancianos del grupo que siempre defendía “lo bello” de sus tiempos, donde si había principios y valores, o al menos eso decía. Sus participaciones claro eran respetadas pero siempre sabíamos lo que venia, nosotros malos y en sus tiempos todo era bueno. Pues este compañero en una de las sesiones llevo a un miembro de su grupo, un joven que había vivido situación de calle, la verdad el testimonio de este chico fue increíble, su vida, su físico (maltratado por las drogas y la calle), su manera de plantarse frente a la adversidad, su sinceridad; todo el era un testimonio de alguien que busca superarse, que busca la felicidad, un joven que busca Trascender. El momento en el cual yo descubrí la presencia de Dios en él, fue cuando después de habernos contado del “greñas” y del “pecas” (sus amigos de calle) yo le pregunte, y ahora ¿tienes amigos?, Su respuesta fue contundente, Si…solo uno que nunca me dejo y que cuida de mi, Cristo. Y por si esto fuera poco dijo,… lo veo en cada uno de los momentos difíciles, nunca me abandono y me ayudo a salir de todo esto… personas concretas que creen en mi y me han apoyado, ahora mismo ustedes son la ayuda que necesito para seguir adelante, gente que confía en mi y que me escucha.
La visita de ese joven a nuestro curso creo que cimbro a todos los participantes, al menos así lo percibí, en lo particular a mi me mostró que la reflexión realizada a lo largo de 12 sesiones era cierta, el ser humano siempre busca a Dios, de alguna manera el cambio de época, la descomposición del tejido social, las transformaciones de los paradigmas sociales y culturales son evidentes, pero la esencia del ser humano no cambia, su búsqueda por la felicidad es una constante. Lo que nos toca ahora es entender que los procesos son distintos y buscar nuevas formas de comunicación, buscar nuevas formas de que el Reino de Dios se haga visible. Jesús transformo la visión, de los de su tiempo transformando su corazón, creo yo que el reto es muy similar con el mundo juvenil.
[1] Nota publicada el martes 12 de enero, 2010 en el periódico La Jornada