Categoría: Noticias

Misión Metrópolis: La nueva Evangelización de Europa

La Nueva Evangelización como program apastoral y como tema de reflexión del próximo sínodo de los Obispos tiene un importante preámbulo en la Misión Continental de las grandes ciudades europeas.

Desde América podemos seguir en un clima de oración y solidaridad con nuestras Iglesias hermanas de Europa el proyecto de reencontrar las raíces cristianas en aquel continente, revitalizar la fe y ser testimonio de esperanza para muchos que la pierden con acelerada rapidez.

El Arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach explica los alcances de esta iniciativa.
explica en español

Encuentro ISEE – Adveniat

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El martes 11 de octubre de 2011 en la sede del Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos se realizó un constructivo encuentro con representantes de Adveniat que visitaron México y que se interesaron por conocer el trabajo que realiza el ISEE mediante la Maestría en Pastoral Urbana.

La delagación estuvo encabezada por Mons Franz-Josep Bode, obispo de Osnabruk (Alemania) y presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral (Conferencia Episcopal Alemana), estuvo presente el director de proyectos de Adveniat Thomas Wieland y Hohannes Nibbe y Dieter Tewes. Por parte del ISEE participaron el P. Valenti Salmerón, Secretario General, P. Dr. Miguel Angel Urbán Director de Teología, Mtro. Jesús An. Serrano Coordinador de Maestría y Prof. Alejandro G.. Emiliano.

Se expuso de manera general las características de la Maestría, sus orientaciones prioritarias, sus dificultades y logros. Se habló especialmente de los dos proyectos de investigación vigentes y sobre algunas percepciones acerca de las iglesias de casa, la sectorización parroquial, la religiosidad popular, la ciberparroquia y la formación de los seminaristas.

El encuentro fue enriquecedor para ambas partes y se acordó continuar en comunicación y aportar las experiencias y conocimientos que se generan en el ISEE poniéndolos a disposición de otras comunidades pastorales.

Diplomado de Actualización Teológico Pastoral Diócesis de Teotihuacán

El día 10 de octubre de 2011, inició la segunda semana del Diplomado de Actualización Teológico Pastoral para la Diócesis de Teotihuacán. El Sr. Obispo Francisco Escobar encabezó la asamblea a la que asistieron el día de la inauguración más de 40 sacerdotes de toda la región.

El Módulo corresponde a una temática que pretende vincular tanto Sagrada Escritura como eclesiología y pastoral, por ello se escogió el libro del Apocalipsis como eje conductor.

Justificación o importancia del curso:

La comprensión de la Iglesia de acuerdo a los datos revelados en las Escrituras Santas resulta siempre el primer momento de la comprensión teológica, y en nuestro caso eclesiológica. Ya el Concilio Vaticano II lo recordaba: «el estudio de la Sagrada Escritura ha de ser como el alma de la Sagrada Teología». La comprensión de la Iglesia y su misión ha sido objeto de la reflexión de numerosos pasajes bíblicos, sin embargo, en el corazón del mensaje teológico del Apocalipsis subyace, por la naturaleza propia del texto, un mensaje relevante en relación a una significativa porción de la Iglesia en los tiempos de sus orígenes. Está destinado a un grupo de siete iglesias de Asia, cuyas ciudades fueron «centros importantes de la cultura antigua [pero] también un circulo muy significativo del cristianismo primitivo». En este contexto el estudio del texto del Apocalipsis ofrece una reflexión sobre el tiempo y misión de la Iglesia cuyos contenidos iluminan la vida, misión y esperanzas de la «esposa del Cordero» (Ap 21,9).

 

Temario

1. El mensaje teológico-eclesiológico del Apocalipsis.

2. Las siete cartas a las iglesias (1,4-3,22).

3. La interpretación profética de la historia (4-16).

4. Los siete sellos y su relación con la Iglesia (6).

5. El cántico nuevo (14,1-5) y la Jerusalén celestial (21,1-8).

Esta semana durará hasta el viernes 14, teniendo estudios intensivos para todo el presbiterio diocesano. El módulo es impartido por el P. S. Vega y es coordinado por la Maestría en Pastoral Urbana.

 

Pastoral y patrimonio en el corazón de la Ciudad de México

El Padre Eduardo Lozano es párroco del Templo de Jesús Nazareno en un punto central, apenas a unos 300 metros del Zócalo de la Ciudad de México, en el punto en el que Hernán Cortés fue recibido por Mectezuma, donde se fundó el primer hospital de América y donde reposan los restos del conquistador.

Además de atender este santuario un tanto relagado en la geogrtafía urbana, también promueve una actividad de reflexión y aprovechamiento del patrimonio cultural y religioso del centro histórico de México: La Noche Santa

Ver reportaje de Noticieros Televisa:

Inicio de semestre 6ta Generación

El día 7 de septiembre dieron inicio los cursos correspondientes a la Maestría en Pastoral Urbana.

Comenzamos con un grupo de 13 alumnos para el turno matutino. 5 presbiteros de la Diócesis de Toluca, 2 de de la Arquidiocesis de México, 3 padres religiosos (Sociedad de San Pablo, Misionero Josefino, Misionero Claretiano) y 3 diáconos permanentes.

Integran la Sexta generación seis de estos alumnos.

 

Proyecto internacional e interdisciplinario de investigación

El Instituto superior de Estudios Eclesiásticos articula el grupo mexicano de investigación que vinculado con el Proyecto Internacional e Interdisciplinario «Las grandes ciudades latinoamericanas y los actuales procesos de transformación sociales, culturales y religiosos. Desafíos para la Iglesia Católica y su Pastoral»

Dirección del proyectoProf. Dr. Margit Eckholt

Instituto para Teología Católica, Universidad de Osnabrück

Asistente CientíficoDr. Stefan Silber

A comienzos del siglo XXI corren inmensos procesos de transformación en las grandes ciudades; ellas son, como las han llamado los Obispos con total claridad en la última Conferencia de Aparecida: “laboratorios” de “la cultura compleja y plural contemporánea” (DA 509; cf. tb. 510). Estos grandes procesos de cambio, no dejan de afectar también a las religiones, las espiritualidades y las iglesias cristianas; de modo que las ciudades son, también, laboratorios para una nueva configuración de la fe cristiana. Sobre este trasfondo, los obispos han puesto un fuerte acento en la “Pastoral Urbana” dentro de sus iniciativas y planes pastorales. En la formación de sacerdotes y teólogos/as laicos/as se desarrollan nuevos ciclos y trayectos académicos en este campo.

El proyecto científico está formulado en el marco de los procesos de transformación de las grandes ciudades latinoamericanas antes mencionados; como se muestra en el desarrollo de esta presentación, los problemas sociales se agudizan a partir de la creciente urbanización de la región latinoamericana, la cuestión ecológica es una de las grandes exigencias, junto a la pregunta por la subsistencia, la educación y el trabajo. Al mismo tiempo se plantean cambios totales en el ámbito religioso, lo cual traerá modificaciones decisivas para la Iglesia católica. La ciudad es un “laboratorio” de las culturas plurales del presente y la Iglesia católica se encuentra desafiada a realizar su aporte siguiendo la tradición de las Conferencias Episcopales de Medellín, Puebla y Santo Domingo. Aparecida ha marcado hitos significativos desde los cuales se plantean los nuevos acentos en la pastoral.

En este proyecto se tratará de explorar y analizar, en diálogo con proyectos pastorales concretos de las iglesias locales, cuáles son las respuestas a estos desafíos y qué prácticas (best practice) pueden identificarse como más adecuadas en la pastoral de las iglesias.

Equipos locales de trabajo

El proyecto de investigación se está desarrollando en diálogo con equipos de investigación en diferentes universidades latinoamericanas. Se formaron los siguientes equipos locales:

  • México D.F.
  • Buenos Aires y Córdoba
  • Santiago de Chile
  • Brasil (Campinas)
  • Bogotá

Congreso Región Buenos Aires

Primer Congreso de Pastoral Urbana en Buenos Aires: “Dios vive en la ciudad”

2011-08-26 Radio Vaticana

Viernes, 26 ago (RV).- “A nuestro Dios que es Bueno y vive en la ciudad, le encomendamos tu trabajo y tus proyectos”. Estas son las palabras que inspiran el primer Congreso de Pastoral urbana que fue inaugurado, ayer, por el cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, en el Salón San Agustín de la Universidad Católica de Argentina.

Con el fin de encarar los desafíos sociales y eclesiales que enfrenta la populosa provincia argentina, este congreso -que concluirá el próximo domingo-, congrega a todos los obispos de la región junto a unos 400 congresistas -laicos, sacerdotes, religiosas y religiosos- que están involucrados y trabajan en la Pastoral urbana que cada día, con los cambios y transformaciones de la vida en las grandes metrópolis implican retos cada vez mayores a nivel comunitario y eclesial.

El cardenal Jorge Mario Bergoglio- según una nota de la agencia AICA, exhortó a los católicos a “no tener miedo” de salir a evangelizar la Ciudad, al proponer una nueva pastoral urbana centrada en el encuentro, el acompañamiento y el fermento, al advertir que crece “la no mirada” y explicar que esa exclusión consiste en “ni siquiera ‘ver’ al excluido” o donde “el que duerme en la calle no se ve como persona sino como parte de la suciedad y abandono del paisaje urbano, de la cultura del descarte, del ‘volquete’”.

En cambio, aseguró, que “la ciudad humana crece con la mirada que ‘ve’ al otro como conciudadano”, y sostuvo que esta “mirada” desde la fe a la Ciudad, “incluye sin relativizar”. Es decir, afirmó, que “la fe, por sí sola, mejora la ciudad, en el sentido de que sólo la fe nos libera de las generalizaciones y abstracciones de una mirada ilustrada que sólo da como frutos más ilustraciones”.

En la apertura del Congreso—cuyo tema es “Dios vive en la ciudad”— también participó el padre Jorge Eduardo Scheinig, coordinador del Equipo animador de la Pastoral Urbana en la Región Buenos Aires. Entre otros ponentes se escucharán las reflexiones sobre Pastoral Urbana de la Dra. Virginia Azcuy, Dr. Agustín Salvia y los sacerdotes Carlos Galli, Gerardo Söding, Jaime Mancera Casas y Jorge Seibold.
ATD

Las Jornadas de las Juventud, escuelas de la nueva evangelización

Por el Padre Thomas Rosica *
MADRID, martes 16 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- A lo largo de su pontificado, el Papa Juan Pablo II gozó de una increíble popularidad entre los jóvenes católicos. Una de las grandes razones fue el énfasis que puso en las Jornadas Mundiales de la Juventud, una iniciativa que comenzó en 1985. A través de estos encuentros nacionales e internacionales, Juan Pablo II lo dejó muy claro: los jóvenes no sólo son el futuro de la Iglesia, sino también su presente. Ante el cinismo, la desesperación y la falta de sentido que prevalecen en el mundo de hoy, la base de la nueva evangelización en el corazón de la enseñanza de Juan Pablo II es inspirar esperanza y vitalidad en la Iglesia. El Papa sabía muy bien que el mundo a menudo se caracteriza por la separación, la fragmentación y la soledad. A través del don de las Jornadas Mundiales de la Juventud, ofreció grandes oportunidades para convertirse en portadores de esperanza, agentes de la comunidad e instrumentos de una globalización moral. La beatificación del Papa Juan Pablo II nos invita a hacer un balance de los dones que hemos recibido de él y a examinar la forma en que su visión y esperanza han afectado nuestros propios esfuerzos en el ministerio pastoral con adultos jóvenes. La formación de una generación Entre los elementos centrales de las Jornadas Mundiales de la Juventud se encuentran el culto, la Sagrada Escritura, la catequesis, los sacramentos, la cruz, los santos, la peregrinación, el servicio y las vocaciones. Cada uno de estos componentes contribuye en gran medida a un ministerio pastoral eficaz con los jóvenes, y debe encontrar su lugar en ese ministerio. La preparación para las Jornadas Mundiales de la Juventud ofrece a la Iglesia grandes momentos para profundizar en la piedad cristiana y la devoción. En todo Canadá, es poco probable que se olviden las poderosas imágenes de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud durante su histórico peregrinaje en 2002. Con la ayuda de los Caballeros de Colón, la cruz viajó a través de más de 350 ciudades, pueblos y aldeas de costa a costa. Finalmente, durante el Día Mundial de la Juventud en Toronto, la magnífica presentación de las Estaciones de la Cruz fue un profundo testimonio de la historia cristiana en el corazón de una ciudad moderna. Los jóvenes adultos necesitan héroes y heroínas de hoy, y el Papa Juan Pablo II nos ha dejado excepcionales modelos de santidad y humanidad. Durante su pontificado canonizó a 482 santos y proclamó a otros 1,338 beatos. Qué apropiado que uno de los principales patrones del Día Mundial de la Juventud en Madrid en agosto de 2011 sea el beato Juan Pablo II. Muchos sacerdotes y religiosas jóvenes han dicho “sí” a su vocación gracias al testimonio personal de Juan Pablo II, quien les dijo, “¡No tengáis miedo!”. Muchos hombres y mujeres jóvenes han descubierto el sentido de su teología del cuerpo y han llegado al matrimonio con profunda fe y convicción. Y mucha gente común ha hecho cosas extraordinarias gracias a su influencia, su enseñanza y hasta sus gestos. El extraordinario impacto que Juan Pablo II tuvo en las generaciones más jóvenes felizmente continuó con su sucesor. Durante la Misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud en 2008, el cardenal George Pell de Sydney, agradeció al Papa Benedicto XVI con estas palabras: “Su Santidad, las Jornadas Mundiales de la Juventud fueron el invento del Papa Juan Pablo el Grande. La Jornada Mundial de la Juventud en Colonia ya se había anunciado antes de su elección. Decidió seguir con las Jornadas Mundiales de la Juventud y celebrar ésta en Sydney. Estamos profundamente agradecidos por esta decisión, lo que indica que las Jornadas Mundiales de la Juventud no pertenecen a un Papa, o incluso a una generación, sino que ahora forman parte normal de la vida de la Iglesia. La generación de Juan Pablo II — jóvenes y viejos por igual — se enorgullece de ser hijos e hijas fieles del Papa Benedicto XVI”. Una iglesia joven Una persona puede optar por hablar acerca de su experiencia en la Jornada Mundial de la Juventud como algo del pasado que iluminó las sombras y la monotonía de la vida en un brillante momento en la historia. Hay, sin embargo, otra perspectiva. La historia del Evangelio no trata de momentos de “Camelot”, sino de momentos “Magnificat”, invitando constantemente a los cristianos a aceptar el himno de María de alabanza y acción de gracias por las formas en que Dios Todopoderoso transita por la historia humana, aquí y ahora. En otras palabras, la vida cristiana no se nutre sólo de recuerdos por muy buenos y hermosos que sean. La resurrección de Jesús no es el recuerdo de un acontecimiento lejano, sino que es la Buena Nueva que se sigue cumpliendo. Debemos ser honestos y admitir que las Jornadas Mundiales de la Juventud no ofrecen una panacea o una solución rápida a los problemas de nuestro tiempo, tampoco a los desafíos que enfrenta la Iglesia de hoy cuando nos acercamos a las generaciones más jóvenes. En cambio, estos eventos ofrecen un nuevo cristal a través del cual miramos a la Iglesia y al mundo y construimos nuestro futuro común. Una cosa está clara: Nadie podría retirarse de Toronto, Colonia o Sydney pensando que es posible dividir su fe en secciones o reducirla a unas pocas reglas y celebraciones del domingo. No puedo dejar de recordar las palabras conmovedoras del cardenal James Francis Stafford al dirigirse a la multitud de jóvenes reunidos en los alrededores de la Plaza de San Pedro en la ceremonia de inauguración de la Jornada Mundial de la Juventud del Jubileo el 15 de agosto de 2000. Dirigiéndose al Papa Juan Pablo II, visiblemente emocionado y envejecido, el cardenal Stafford dijo: “Santo Padre, a medida que transitaba por la década de los años 1960 a las sesiones del Concilio [Vaticano II] para expresar una vez más el misterio de la siempre joven Iglesia, experimentó muchas veces el abrazo de estas grandiosas columnatas. Hoy todos oramos para que su felicidad pueda ser completa. Porque estas multitudes juveniles, ahora también rodeadas por los brazos de San Pedro, son testigos vivos de la esperanza del Concilio y de la suya”. Así, el cardenal expresó de la forma más bella la misión y el propósito de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que son una foto instantánea de la alegría, la esperanza y la unidad a la que está llamada la Iglesia. Como dijo el Papa Benedicto XVI en su homilía inaugural en 2005, “La Iglesia está viva y es joven; lleva en sí misma el futuro del mundo y, por tanto, indica también a cada uno de nosotros la vía hacia el futuro”. Las Jornadas Mundiales de la Juventud son un recordatorio de esta verdad.
* El sacerdote y religioso basiliano Thomas Rosica fue el director nacional y director ejecutivo de la Jornada Mundial de la Juventud 2002 en Toronto. Es director ejecutivo del canal católico de televisión Salt and Light de Canadá desde 2003.
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